Del Río subraya la buena organización, descarta el Sábado Santo y destaca el buen comportamiento del público en general.
El obispo, monseñor Juan del Río, en declaraciones a este medio, ha hecho una evaluación positiva de la pasada Semana Santa, la cual ha seguido con especial interés y día por día. A su juicio, "la Semana Santa jerezana se consolida en cuanto a organización que es buena". Por otra parte considera que " el público jerezano es muy respetuoso. Aunque hay problemas en la madrugada, este año se ha controlado más", apostillando en cuanto a la Noche de Jesús que "este año he recorrido la madrugada y creo que se ha avanzado aunque se puede mejorar. No obstante, hay que agradecer el trabajo de todos los que lo han hecho posible". En su análisis, Del Río subraya que " se ha crecido en el número de nazarenos en algunas hermandades, tal vez por la insistencia que se ha hecho en hacer volver al hermano cofrade a las filas. Creo que está surtiendo efecto". El prelado insiste en "agradecer al pueblo de Jerez su buen comportamiento", siendo por otra parte contundente a la hora de pedir que "la Semana Santa de la ciudad hay que mantenerla en su medida porque es como un tesoro: es abarcable, no hay que masificarla para que no se vaya de las manos". Así, explícitamente, pide "cuidarla y mimarla pero no sólo en lo estético. También en lo espiritual para no olvidar que es un acto de culto público de asociaciones pública de la Iglesia".
En cuanto al debate de la reestructuración general, Del Río ya se pronunció en las vísperas de la Semana Santa en un artículo. Ahora vuelve a usar los mismos argumentos: "Hay que ir a la razón de ser de las hermandades y de la Semana Santa que es espiritual. Las cofradías tienen que crecer en vida espiritual. Los miembros de las juntas de gobierno tienen que ser buenos cristianos e ir los domingos misa, crecer en formación para dar razones del por qué creer. Crecer en compromiso social pero ojo, el que nace de una vida espiritual de fe. Sin todo ello, las hermandades se convierten en cualquier otra cosa menos una asociación pública de fieles de la iglesia". En cualquier caso y al margen de los ajustes necesarios, defiende que la verdadera reestructuración debe ser más interna que externa. Sin embargo y refiriéndose a recuperar el Sábado Santo para las procesiones, el obispo cita la normativa recogida en el artículo 146 del directorio para la piedad popular y liturgia ofrecida por la Sagrada Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, que en esencia viene a marcar a esa jornada como de meditación sobre la pasión y sobre la víspera de la Resurrección. Partiendo de esta sólida argumentación, sobre esta cuestión el prelado además pone sobre la mesa cuestiones como la idoneidad 'popular' de salidas procesionales en ese día e incluso la opinión de los presbíteros diocesanos. Así, matiza que "hay que ser prudentes. El tema no es recuperar ningún día. El problema de las hermandades es que sean eso, hermandades".
En cuanto a las próximas elecciones en la Unión de Hermandades, Juan del Río fue explícito al explicar que "es un organismo del obispo y no es que las hermandades se unan y elijan. El obispo elige a propuesta de los hermanos mayores y este obispo actúa según derecho, como he venido demostrando y lo que hay viene reflejado en las normas para hermandades y cofradías. Se puede presentar todo el que quiera cumpliendo los requisitos. Los hermanos mayores me presentan una terna y ante ella decido", dejando el campo abierto a todas las posibilidades de maniobra que según la normativa le confiere al obispo.
Fuente:
Diario de Jerez