Carta de nuestro delegado episcopal publicada en Jerez Información hoy viernes 30 de marzo.
radicionalmente el Viernes de Dolores jerezano era de una Señora soberana e indiscutida, la Señora del Mayor Dolor. Pero he aquí que en el siglo XXI le ha salido una competidora terrible a la Señora de San Dionisio, la delegada de juventud de nuestro ayuntamiento: la señorita Ainhoa Gil. No le bastaba a Jerez con un Consejo de la Unión de Hermandades. Dándose cuenta de su insuficiencia e incapacidad para gestionar la totalidad de la vida cofrade jerezana, la avispada delegada de juventud está apoyando la constitución de una pseudofederación de asociaciones tártaras de viernes de dolores. Señor Muñoz Natera, ya tiene usted una competidora. Lo mismo que usted preside el pleno de hermanos mayores, la señorita Gil preside el de los pseudohermanos mayores “canis”. ¿Qué suerte?, Jerez puede contar en pocos años, si esta señorita se lo propone, con dos semanas santas y dos carreras oficiales (que ya se la ha ocurrido). Una la del Santo Crucifijo, las Llagas o las Tres Caídas. Otra la del Cristo de Nuestras Lágrimas, el Santísimo Cristo de la Resignación o la Inspiración. ¡Qué imaginación en las advocaciones! ¡Sublimes! Unas hermandades harán estación de penitencia a la Santa Iglesia Catedral, otra al botellodromo o al almacén de pienso de Torrecera.
Para estos jóvenes y para la presidenta de esta pseudounión de hermandades-delegada de juventud esta iniciativa tiene como fin demostrar que lo suyo “van en serio y hacerse respetar”. Pero como cofrade pienso que si quieren hacerse respetar de verdad lo que tenían que buscar es una parroquia cercana e insertarse en la vida de la Iglesia. Y si no les interesa, al menos que saquen al Pato Donald y no jueguen con Cristo y con su Madre.
Cofrades de Jerez, ¡Alerta! Proteged lo vuestro. ¿Os habéis enterado de lo que está pasando en Granada? Es culpable tanto el apoyo material, como la participación en algo que degrada nuestra fe y a la religiosidad popular. También es culpable el silencio.
Vista su visión política, ¡Ainhoa alcaldesa!.
Rvdo. Padre D. Juan Jacinto del Castillo Espinosa