En el centro de Jerez aunque parezca sorprendente, viven, moran y habitan personas, ¡no está deshabitado! Personas con derechos y obligaciones como los demás jerezanos. Personas a las que durante 10 días las encierran. Personas que además de las dificultades diarias por el suelo del centro para desplazarse, han de sumar un entorno totalmente vallado.
Hay que pensar en los residentes del centro: peatones que no pueden desplazarse fácilmente debido a que no se abren varios pasos en las zonas valladas, hay que desarrollar una visión panorámica de tu trayecto en función de los pocos sucesos que hay. Hay que pensar en los minusválidos y personas con movilidad reducida que actualmente se desplazan por el centro con enormes dificultades debido al estado del suelo en el centro, a lo que esta decena santa debe sumar las dificultades del vallado y palcos dejando aceras demasiado estrechas. Éstos son los grandes olvidados de las hermandades, porque quizás lo que desean es poder seguir desplazándose en sus sillas y coches y no es su prioridad ver una procesión desde un palco al que les es casi imposible llegar.
Hay que pensar en los residentes afectos a la Carrera Oficial, en los accesos de vehículos de estos residentes, que tienen derecho a desplazarse igual que los de otras zonas y no puede cortarse el tráfico dos horas antes del paso de procesiones. Las hermandades no tienen autoridad para esto –ni para peatones, ni para vehículos– y deben ser obligadas por la autoridad a abrir el paso enseguida y no como sucede hasta ahora: los agentes no saben exactamente a qué hora abrir o cerrar, y los residentes que se las apañen. Hay que pensar en los aparcamientos de minusválidos afectados. Aunque sea decena santa, los minusválidos siguen siendo minusválidos a los que se obliga a quitar su vehículo de su sitio y buscarse la vida. ¡No! Ellos no producen esta alteración de la vida diaria, luego, debe ser la autoridad quien les facilite un aparcamiento para la decena santa. Y no sólo un aparcamiento, sino un distintivo –a ellos y a los residentes– como se hace en Feria con los residentes afectados, para poder circular por el centro, que es su barrio.
También hay que pensar en el resto del año, y limitar las procesiones que se producen por traslado de santos de un lado a otro. ¡Qué se organicen! ¡También los santos necesitan descansar!, y tanto movimiento quema a los ciudadanos que lo sufren, que deben quitar los coches, buscar aparcamiento legal y no pueden volver a su domicilio o salir de ellos.
También los ciudadanos que vienen a ver las procesiones deben ser conscientes de que en el centro viven personas, que a unos les gusta las procesiones y a otros no, y no asombrarse ni molestar porque al terminar el espectáculo queramos pasar con nuestros vehículos por nuestro barrio a nuestras casas.
Y pregunto: ¿por qué cambiar la Carrera Oficial?, ¿por qué aumentar el número de palcos?, ¿por qué cercar más el centro durante tantos días?, ¿por qué tenemos que pagar económicamente estos arrebatos? Si es que las hermandades ganan mucho con ello y, además, prestigio y etc., que paguen las hermandades o cofradías, porque esto es un capricho y los caprichos hay que pagarlos. Y si es que lo quieren los católicos, los cristianos, que hagan colectas en las iglesias para reunir el dinero necesario para pagar este gasto. No puedo entender que ante las enormes deudas y despilfarros en nuestro Ayuntamiento, éste se comprometa a correr con este gasto. Y no sólo se comprometa sino que, según un periódico local de estos días, se han aportado 40 millones de las antiguas pesetas por Urbanismo, que además va a llevar a remodelar casas de hermandad.
Yo prefiero que con lo que pago con mis impuestos, es decir, con mi dinero, se solucione por ejemplo antes: el problema de la suciedad en las calles con la empresa correspondiente, el problema de renovación de aceras en centro y casco histórico, el problema del caos circulatorio y algunos más que afectan a todos los ciudadanos y nos mejora la calidad de vida, así como el tema bomberos, etc... Sería bueno, por último, la publicación en diarios y otros medios de los horarios de cierre al tráfico de las calles y su apertura y así poder hacer que la autoridad competente haga respetar los horarios a las hermandades, tanto del cierre al tráfico de las calles como de los pasos para peatones.
¿ Cómo pueden las hermandades, o nuestro Ayuntamiento a petición de ellas, cortar durante 17 días un paso de peatones (Pza. Arenal –colegio Cervantes–), único con rebaje de acerado en las dos aceras en la zona ¿son más importantes cuatro palcos que las personas que lo utilizan, algunas con dificultades de movilidad o sillas de minusválidos, padres con cochecitos?
M. F. Rodríguez González
Fuente:
Información de Jerez