Cuando ya el curso cofradiero toca a su fin tendemos siempre a hacer balance. Y ha sido éste un año especial por todas las novedades que se han ido sucediendo. Desde que el nuevo Consejo Directivo de la Unión de Hermandades tomara posesión, allá por octubre, podemos ir recordando todo lo acontecido, pero de antemano diré que ha sido muy positivo. Por ello, creo que tenemos suficientes motivos para estar satisfechos, gozosos y jubilosos. Y me uno por ello a la felicitación que este pasado jueves hacía públicamente nuestro querido obispo don Juan del Río al presidente Manuel Muñoz Natera y al equipo tan competente con el que ha sabido rodearse en la clausura de las V Jornadas sobre las Hermandades y Cofradías, que este año ha superado con creces el nivel de años anteriores.
Si bien es sabido que no son demasiadas las competencias de un Consejo -a saber: organizar, además de los horarios e itinerarios de la Semana Santa, el Vía-Crucis del primer lunes de Cuaresma y elegir cartelista y pregonero- éste a tenido a bien, tener muy en cuenta palabras de no hace mucho de nuestro prelado que nos advertía del peligro de reducir nuestras hermandades a una dimensión social y caritativa sin tener en cuenta los cultos, la vida espiritual, y la formación, que pueda hacer frente a los desafíos de la modernidad. Por ello, no ha escatimado esfuerzos para reunir y dar instrumentos en diversas reuniones a diputados de Cultos, diputados de Caridad, de Formación y de Juventud, pasando incluso a tomar sendos contactos con los directores espirituales de las cofradías. Labor, pues, encomiable, que ya de entrada merece nuestra mejor nota y sincera enhorabuena.
Si pasamos a analizar los diversos acontecimientos que preceden a la Semana Santa, y comenzando por el solemne Vía-Crucis, diremos, sin lugar a dudas, que ha supuesto un hito histórico por muchísimas razones. Desde la imagen que presidió tan piadoso acto, Ntro. P. Jesús de la Vía-Crucis, por los ríos de devociones que le profesa nuestra ciudad de Jerez, hasta la ejemplar compostura que siempre muestra su Hermandad cuando de salir en corporación a la calle se trata, pasando por el recogimiento que provocó realizar todas las estaciones en el interior de la Catedral.
El magnífico cartel, pintura de un artista local, ha sido uno de los mejores que en su género se recuerdan, y respecto al pregón habría que decir que ha sido un acierto que fuera de nuevo un cofrade el que se dirigiera al Jerez cofrade.
La nueva Carrera Oficial de este año ha sido un éxito, tanto por lo que suponía de acortar recorridos y horarios en general –con lo que han aumentado el número de integrantes de nuestros cortejos-, como por la descongestión para ver las cofradías por determinadas calles a las que antes era prácticamente imposible acceder. Si a ello unimos que se han podido colocar 282 nuevos palcos y 70 nuevas sillas, respondiendo así a una demanda del pueblo, no hay ni un pero que objetar. O sí, pues pienso que aunque se haya subido el precio, sigo pensando que es totalmente irrisorio, no ya comparándolo con cualquier otra ciudad andaluza, sino simplemente con lo que costaría una entrada para cualquier espectáculo, y cada palco cuenta con varias sillas, y son unas cuantas jornadas…hagamos cuentas…Yo animaría al consejo a subir bastante más el precio de los mismos, pues redundará en la autofinanciación de unas corporaciones que ya bastante agravados tienen a sus miembros (habrá que recordar que cada hermandad también hace caridad y que el Consejo donó hace poco 9.000 euros a Cáritas y 6.000 a la Parroquia de San Rafael).
Y a pesar de todo ello, nuestra alcaldesa ya anuncia cambios para la próxima Semana Santa. Desconozco si ha hablado con el Consejo. Lo mismo que desconozco si seguirá de alcaldesa. Lo que sí sé es que no han sido muchas las facilidades dadas al organismo cofrade cuando de realizar los nuevos palcos se trataba. Qué se puede esperar cuando no se ha desmarcado -como otros en su partido han hecho- de la desafortunada financiación de las guías porno-blasfemas de Extremadura.
Ernesto Romero del Castillo