La crónica de la jornada de ayer domingo no puede sino suscribirse desde la transfusión periodística de la más excelsa alabanza. Quienquiera que lea la descripción de los hechos enseguida recalará en el fundamento de unas voces de oro que, clareando la mañana, elevaron el nombre de Jerez a las cúspides de lo consustancialmente racial, lo legítimamente mariano, lo intrínsecamente histórico. Porque efectivamente de histórica puede considerarse la multitudinaria Misa de Pentecostés en la Aldea del Rocío. Y no exclusivamente por las puntuales novedades que la Hermandad Matriz había dispuesto sobre la organización de la solemne ceremonia (por ejemplo el aporte de tres mil sillas a efectos de ubicar con mayor comodidad la concurrencia de los fieles) sino por la impronta jerezana a efectos públicos. Veréis. Como ya adelantara el padre Martín Alexis delante del monumento a la Reina de las Marismas recién inaugurado en la plaza Aladro, Jerez ya es Rociero. Y lo es por los cuatro costados de su pureza.
Ayer, en la Misa de Pentecostés oficiada por vez primera por el obispo de Huelva monseñor José Vila Plana, la Hermandad que preside Francisco Gómez hizo raya. Raya real. Raya en el Real. Porque…
Porque la Hermandad Matriz, como exquisito gesto de cortesía con motivo de la celebración del setenta y cinco aniversario, había encomendado al Coro de la Hermandad del Rocío de Jerez la liturgia cantada de tan ineludible cita con la Palabra de Dios. El reto era irremplazable. Y la responsabilidad, máxima. Miles y miles de rocieros aglutinados en torno a un mismo altar. Todas las Hermandades Filiales, todos los visitantes curiosos, todo el público sumando adeptos a tan inmenso fervor por la Blanca Paloma. Y, además, la retransmisión en directo por diferentes televisiones, como por ejemplo Canal Sur. No podían fallar los jóvenes cantores jerezanos. Y no lo hicieron. Por supuesto que no. Héroes de unas melodías que alzaron el rito de la más edificante oración con sones de sevillanas, gargantas afinando los pentagramas de la fe popular, corazones álgidos bajo la batuta de una guitarra que templadamente acariciaba Lupi. Allí se presentaron los miembros del Coro de Jerez ofrendando cuanto mejor disponían a su recaudo: la conjugación del verbo amar utilizando la sintaxis del canto y el cante. Pundonor de pulmones que musicalizaban las razones de unos sentimientos ya antiguos y ya eternizantes.
El altar igualado de Simpecados. Simetría de volutas bordadas. Contrastes de matices. Los Hermanos Mayores empuñando las varas doradas. El tiempo colabora. Ya la climatología adversa del sábado ha dado paso a la prelación del sol. La estampa es indescriptiblemente ornamental. Gente de varias generaciones, el Rocío representa un milagro que se aúpa de padres a hijos, de abuelos a nietos. Diez de la mañana cuando el Pontifical da comienzo. Acaba de procederse a la procesión de entrada. Y el Coro de Jerez ya entona las primeras letras: “Ante la reja bendita no te faltan oraciones”. Nutrido cuerpo de acólitos. Acompañan al obispo de Huelva, el párroco de Almonte y todos los capellanes de las Hermandades Filiales. Martín Alexis se muestra impecablemente emocionado. En aquel epicentro del mundo “todos beben del mismo Espíritu”.
Lectura del Santo Evangelio. Los asistentes pueden seguir la Misa a través de un programa de mano. La homilía remarca mensajes esenciales. Monseñor Vila Plana pronuncia un discurso directo y pegadizo: "Es tan fácil perder, perderse, desorientarse en una época como ésta que estamos viviendo, en una época de tanta desorientación como la nuestra, que necesitamos constantemente escuchar la luz de la Palabra de Dios”. También hubo recomendaciones a favor de incentivar la vivencia familiar del Rocío. El Acto de Protestación de Fe supuso una reafirmación a la defensa de los dogmas de la iglesia a través de la sensibilidad de la romería. Uno a uno, y comenzando por la Hermana Mayor de la Hermandad Matriz, fueron besando los Evangelios todos y cada uno de los Hermanos Mayores de las Hermandades Filiales. Y el Coro de Jerez proclamando que "sueño con tus costeros, entre sudores yo te llevo a ti, y soy feliz y lloro de amor".
Las sevillanas magnifican los sonidos de la reflexión: “Seis varales de plata tiene mi Madre y brilla como ninguna por los altares". Alguien nos susurra que antiguamente se celebraban misas ininterrumpidas desde las cinco de la mañana tanto el domingo como el lunes. Invocación a la nostalgia del ayer. La comunión es ofrecida por varios capellanes. Los comentarios, con tono quedo, se suceden sorprendidos por la calidad del Coro de Jerez. Y es que el derroche de poderío de estas voces tan humanas y tan sublimes a la misma vez no deja opción a la indiferencia. Allí, como tenores a lo divino, como sopranos de luna y Marismas, están José Ángel Lupión, José Mari Núñez, Dolores España… La sorpresa centra todas las atenciones en torno a ellos cuando un tema por bulerías concitan la admiración de la multitud: “Que esta plegaria sea manantial de besos y plegarias”. Eso fue la jornada de ayer, ya luego, a la tarde, a la noche, las experiencias personales de los rocieros jerezanos en la Casa de Hermandad, un manantial de besos y plegarias siempre dirigidas a los ojos benditos de la Virgen del Rocío. Madre de Cristo y causa de nuestra alegría.
Lo que va de ayer a hoy
Los romeros jerezanos vivieron ayer una gozosa jornada de vísperas. Tiempo para el descanso y la emoción. La Misa de Pentecostés ya había sido un derroche de fuertes emociones con el Coro de la Hermandad de Jerez amenizando la Eucaristía presidida por el obispo de Huelva. El ambiente en la Casa de Hermandad evidenciaba la alegría de los peregrinos. Todos estaban felices de pura expectación. El padre Martín Alexis, el Hermano Mayor Paco Gómez, los miembros de la Junta de Gobierno, los periodistas, los visitantes, los forasteros, los viejos rocieros, los niños. El salto de la reja era un objetivo sin hora delimitada. Mucho se hablaba de las elecciones municipales. De cómo la práctica totalidad había votado ya por correo. Un derecho cívico que también los rocieros han querido cumplir.
Fuente:
Información Jerez