La hermandad morada inició ayer el camino de vuelta a Jerez, donde se les espera mañana
Después de los días de euforia vividos intensamente en la Aldea almonteña, a los rocieros de Jerez les queda la nostalgia de tantos acontecimientos que jamás podrán olvidar y borrar de sus retinas, porque, indudablemente, la Hermandad de Jerez hacía mucho tiempo que no se entusiasmaba de la forma que lo ha hecho este año. Será que han influido y han predispuesto los últimos actos que con motivo del 75 aniversario se desarrollaron en nuestra ciudad antes de partir para la Romería. ¿Qué entrada del Simpecado junto al de Sanlucar!, ¿qué misa del domingo ante la Virgen en el Santuario!, ¿qué llegada de la Virgen a la casa de Jerez!. ¿Quién podrá olvidar todo esto? Qué broche ha puesto Jerez en la Aldea en su aniversario. Una vez que todo esté terminado y recogido, al césar lo que es del césar, habrá que organizar un merecido homenaje para director espiritual, Hermano Mayor, miembros de Junta y todos los que han hecho posible la Romería del año 2007, que pasará a la historia de la hermandad como una de las mejores celebradas hasta la fecha.
Pero lo que tocaba en el día de ayer era la salida de nuestra hermandad de la Aldea para hacer el camino de vuelta, desde donde llegaran , esperemos que felizmente, mañana jueves al atardecer del día.
La noche del lunes de Pentecostés a las diez y media, la hermandad se reunió en torno al Simpecado para el rezo del Santo Rosario, y, a la finalización del mismo, el director espiritual, padre Alexis y el Hermano Mayor invitaron a todos los asistentes para ir corporativamente a despedir a la Virgen, ante la que rezaron y cantaron unas sevillanas muy sentidas. La Aldea presentaba un aspecto de despedidas y desalojos en todas sus calles y casas, porque ya sabemos lo que pasa en El Rocío cuando la Virgen se recoge después de la procesión. Los romeros jerezanos, los que quedaban para el camino de vuelta, se preparaban, ya la salida de la Aldea, últimamente, se dispone para las primeras horas del martes.
Y así fue. A las 9 de la mañana partió la comitiva en dirección al Santuario para despedirse de la Virgen. Una vez que el Simpecado estaba enfrentado a la puerta principal, dentro estaba el de Huelva que celebraba la Eucaristía ante la Virgen, el padre Alexis rezó la Salve debajo de la concha y finalizó entonando la sevillana que dice «mi camino comienza desde mi puerta», que coreaban todos los allí presentes. Terminado el acto, la hermandad retornó hacia el coto por la marisma y entró por Canaliega para dirigirse al Pilón. Una vez allí, a las doce del mediodía, se produjo el rezo del Ángelus, que en esta ocasión se hizo conjuntamente con las hermandades de Cadiz y de San Fernando, que hacía su primer camino. Ya tienen una buena anécdota para su corta historia, que rezaron el primer Angelus en la vuelta del camino con la Hermandad de Jerez en su 75 aniversario. Cuando se terminó el rezo, Jerez prosiguió el camino precedida por las dos acompañantes a través de la Raya y pasando por Palacio hasta llegar a la Laguna del Sopetón, donde se dispuso el rengue de comida y luego un breve descanso. En el camino de vuelta es mucho mas sencillo congregar a los romeros, ya que su número ha descendido notablemente. Es verdad que los dos caminos requieren mucho tiempo y no todos los romeros pueden disponer de él por motivos de trabajo y de otra indole, pero esta circunstancia hace que la convivencia sea más cercana y más participativa entre todos.
Superado un poco el sopor de la mañana, que fue bastante calurosa, y tras el descanso pertienente, prosiguió el camino un poco cansino de la hermandad en direccion al Cancelin, lugar que se ha designó para montar el campamento y pernoctar.
A las once de la noche, las tres hermandades, de San Fernando Cadiz y Jerez, celebraron una Eucaristía, bajandose todos los Simpecados de las carretas exceptuando el de Cadiz, que por decisión de Junta de Gobierno de esta hermandad no contempla bajar el Simpecado durante el camino. A esta Eucaristía asistio tambien la Hermandad del Puerto Santa María, que decidió hacer allí su campamento de pernocta.
Fuente: La Voz Digital