Las primeras que se dieron cuenta fueron las gaviotas. "Cuando alguien anda por los tejados las gaviotas empiezan a revolotear, a hacer ruido y nos despiertan". Quien así habla es el padre Cuenca, sub-prior de los dominicos en Jerez, un religioso que asegura dos cosas: que como muy tarde se acuesta a las doce de la noche y que no es normal que las gaviotas despierten a la comunidad tres veces en plena madrugada y además en fines de semana consecutivos. Lo que pudiera parecer algo ocasional se convirtió en un verdadero problema cuando los vecinos de la alameda Cristina, los de los pisos más altos, avisaron al Cuerpo Nacional de Policía de que había al menos dos personas recorriendo los tejados del convento dominico.
Fue entonces cuando los frailes descubrieron que la cruz de piedra del convento, la misma que da a la alameda Cristina, había sido tapada y en su lugar instalada una cruz de madera. Hasta ahí todo normal, si no fuera por que la cruz fue colocada de forma invertida.
Los gamberros -"no creemos que se trate de ladrones ni de nada por el estilo, pues ni han tocado los cepillos"- lograron incluso colarse en el interior del templo y se dedicaron a colocar de forma invertida (el símbolo satánico por excelencia) cuanta cruz se encontraban por el camino, "como fue el caso de las cruces de penitencia de la Hermandad de la Oración en el Huerto", que sale el Jueves Santo.
Buena parte de estos lamentables acontecimientos sucedieron mientras la Hermandad del Rocío se encontraba de camino hacia la aldea almonteña. Pocos días después de que la Policía intentara sin éxito atraparles en los tejados, en el naranjo que se ubica justamente ante la entrada al convento, a los mismos pies de la estatua que perpetúa la bondad del Marqués de Domecq, una cruz radiada (de gran contenido esotérico) campa en el tronco de un naranjo.
Los padres dominicos han extremado las precauciones, tales como la instalación diaria de las alarmas y el cierre a "candado" de todos los accesos tanto a templo como a comunidad. "En verdad que no sabemos si se trata de una secta antirreligiosa o de gentes que hacen algo así por diversión", manifiesta el padre Cuenca. Lo cierto es que por Cristina les han visto haciendo fotos con móviles a sus fechorías.
Fuente:
Diario de Jerez