CIUDAD DEL VATICANO (Reuters) - El Papa Benedicto XVI anunciará a los sacerdotes que pueden oficiar las misas en latín, en una concesión a los tradicionalistas.
No obstante, la iniciativa ha despertado preocupación por revivir partes de la antigua liturgia, que los judíos consideran antisemita.
El Concilio Vaticano II, celebrado en los años 60, prescindió de la liturgia en latín en favor de los idiomas locales en un intento por hacer más accesible el culto a los fieles.
Tras meses de especulación sobre la vuelta del antiguo rito, conocido como misa tridentina, el Vaticano dijo el jueves que el Papa se había reunido con destacados miembros de la Iglesia para discutir "el contenido y el espíritu" del documento papal sobre la materia.
"La publicación de este documento - que está acompañado por una carta totalmente personal del Santo Padre a los obispos a título individual - se prevé en los próximos días", dijo el Vaticano en un comunicado.
El diario católico francés La Croix informó de que el documento - conocido como 'Motu Propio' y que será divulgado en latín, que aún es el idioma oficial del Vaticano - autorizaría el uso de la misa bajo el rito tridentino.
Los tradicionalistas ahora solo pueden oficiar la misa en latín previa autorización de un obispo y se hace en raras ocasiones.
La Croix dijo que la decisión del Papa se había topado con las reservas de algunos sectores, incluidos Francia y Estados Unidos, donde algunos obispos temen que se mine su autoridad si los curas pueden decidir si volver al rito en latín.
También hay preocupación de que la misa en latín deshaga el efecto de las reformas de los años 60 que eliminaron fricciones entre católicos y judíos.
La antigua liturgia tiene pasajes en los que dice que los judíos viven "ciegos" y "en la oscuridad" y rezan para que "Dios nuestro señor les retire el velo de sus corazones para que puedan reconocer a nuestro señor Jesucristo".