La labor del compositor jerezano Manuel Alejandro no necesita presentación. Por todos son conocidas sus canciones escritas a Rocío Jurado, Raphael, Julio Iglesias.... Germán Álvarez Beigbeder, hijo mayor del músico jerezano con mismo nombre, tiene 79 años y es el hermano mayor -de diez- de Manuel Alejandro. Reivindicativo, se reconoce izquierdista y agnóstico, le parece "injusto" que la otra faceta de "Manolo", la sinfónica, "pase desapercibida en los pueblos de habla hispana. Y como yo soy el primogénito, pues quiero contarlo". Dichas composiciones están en un archivo en Madrid y repartidas entre la familia, "porque si yo las tuviera en casa, no me cabrían", comenta Germán que destaca que esta labor, "tan sólo sale a la luz en el extranjero".
El arte es el motor que impulsó a Manuel Alejandro, con 12 años, al vuelo sinfónico. Su primera composición, "Ánfora", se la dedicó a un club cultural sito en la calle Porvera y su estreno tuvo lugar en el Villamarta. "Mi hermano Manolo nació en el barrio de San Miguel, aunque la gente cree que nació en Santiago, y de hecho tiene muchas composiciones hechas para este barrio", apunta Germán, que cuenta, acto seguido, como anécdota, que yendo con su hermano por la calle Toledo de Madrid, escuchó, en una procesión de San Isidro, una banda militar que entonaba una composición de Manuel Alejandro. "Nos acercamos -subrayó Germán- a un músico, un clarinete, y nos reconoció que sí, que era la composición "Ánfora". ¿Quién cogió del archivo municipal de Jerez esa composición? Mi hermano no le dio importancia ya que él estaba muy bien situado escribiendo para los artistas de la época y una marcha fúnebre, da para muy poco. No fue la primera vez que la escuché".
"Mi hermano -destaca Germán- iba para música sinfónica, a mi padre nunca se le ocurrió que fuera para lo que ha terminado escribiendo. Él tocaba el piano en un local de la calle Ballesta de Madrid, improvisaba, y el bar se llenaba. Y Quintero, León y Quiroga, le ofrecieron la posibilidad de pasarse a la música "ligera", al igual que Augusto Algueró".
A pesar de su dedicación a estas composiciones, que le han hecho mundialmente famoso, fue un estudioso del clarinete, violín y piano, ya que su padre le dijo que para ser un buen compositor debía conocer esos tres instrumentos.
El primer concierto que dirigió Manuel Alejandro lo hizo con la orquesta y coros Santa Cecilia de El Vaticano, con Alfredo Kraus, con la pieza "Natividad". Además, las orquestas sinfónicas de Francia y de Alemania han llevado como repertorio música únicamente de Manuel Alejandro.
"La musicación -detalla Germán- corre el peligro de caer en blanduras y amaneramientos melódicos, de hipocondríaco sentimentalismo. Mi hermano le ha preservado de tal extremo merced a su rica técnica. Fondo y forma se complementan en construcciones dignas de un gran maestro. Ni lo imprevisto ni lo fortuito tienen efectividad alguna en la música de Manolo. Mi hermano o hace las cosas muy muy bien, o no las hace".
En la actualidad, asegura Germán, "por las cosas que veo cuando voy a su casa a Madrid", Manuel Alejandro está componiendo una gran obra de piano y orquesta, "aunque cuando yo le pregunto elude la respuesta", ríe el hermano mayor, que cuenta que "antes de morir mi padre dejó sobre la mesilla de noche un concierto de piano y orquesta, solamente empezado el primer tiempo, y creo que de aquí sale esta composición. Son sólo suposiciones, pero creo que se estrenará pronto".
A pesar de que Germán ama más la labor sinfónica de Manuel Alejandro, reconoce que de las composiciones "ligeras", la que más le gusta es "Sevilla", "una composición que durará toda la vida, y aunque la han cantado 40 ó 50, el que mejor lo hace es Plácido Domingo".
Germán, que vive en la actualidad en Sevilla, cerca de la Feria "por desgracia", lleva su jubilación con lectura y escritura. Admirador de la Orquesta Joven Álvarez Beigbeder, reconoce que a las ciudades se las mide por su capacidad artística y Jerez, con su futura orquesta sinfónica, "estará en primerísima División".
Fuente:
Diario de Jerez