Proponemos un juego, simplemente eso. Diario de Jerez inicia esta semana la búsqueda de las seite maravillas de Jerez y queremos que sean ustedes, los lectores, quienes las elijan. Para abrir boca hemos hecho una encuesta con siete expertos para que nos digan cuáles son las suyas. Los resultados pueden verlos en la parte de abajo de la página, pero esto es sólo una guía orientativa. Hasta el próximo mes de octubre podrán hacer ustedes las votaciones en un correo electrónico creado expresamente para que envíen sus propuestas. De esta primera aproximación saldrán las veinte maravillas más mencionadas y entre octubre y diciembre se realizará la votación definitiva. Durante las próximas semanas publicaremos reportajes sobre algunos de nuestros monumentos más emblemáticos y otros más ocultos. El "juego" (llamémosle así) irá acompañado de sorteos y regalos que iremos desvelando sobre la marcha y culminará con una "gala" donde se desvelará el resultado final a finales de este año.
Con ello lo único que pretendemos es que los jerezanos se aproximen, de una manera divertida y sin más pretensiones, un poco más a su patrimonio, que lo conozcan e incluso que lo descubran. A ello han contribuido nuestros expertos, que, aparte de votar lo que podríamos considerar como obvio (véase La Cartuja, San Miguel, el Cabildo o la bodega tío Pepe) también han aportado algunas curiosidades menos conocidas. Es el caso de la profesora de arte y vicedirectora del Instituto Caballero Bonald, Ricarda López, que pone el foco en un conjunto palaciego juntro a la Cruz Vieja conocido como El Caribe o en todos los palacios que conforman el entorno de la plaza Rafael Rivero, o Manuel Romero Bejarano, que señala la Casa Camporeal.
Otros han querido abarcar un poco más y así, el pintor Juan Angel González de la Calle ha decidido colocar entre las siete maravillas el flamenco y la gestión última del teatro Villamarta. También aquí Ricarda López ha sido incapaz de decantarse por una sola "maravilla" del siglo XX y ha preferido colocar la obra en su integridad del gran arquitecto Fernando de la Cuadra, responsable del Perpetuo Socorro y de la curiosa configuración de la barriada de La Plata.
El crítico de arte Bernardo Palomo incluye entre sus siete maravillas la estación de Renfe, lo que al principio pudiera parecer chocante, pero sirve para que nos fijemos en este edificio no como en un servicio de transportes, sino en la maravilla arquitectónica que es. Fátima Ruiz Lassaleta, que ha escrito un libro sobre los palacio de Jerez de sumo interés, también ha mostrado originalidad al acordarse del Real de la Feria o el complejo urbanístico formado por la plaza del Mamelón y la alameda Cristina.
Por último, el arquitecto Ramón González de la Peña no sólo observa edificios, como obliga su profesión, sino que también da importancia a la vegetación, ya que para él una de las siete maravillas es el arbolado del parque zoológico, que al fin y al cabo se inició en tiempos de Alberto Durán, como parque botánico y cuya riqueza está fuera de toda duda. También el pintor González de la Calle observa las plantas y no olvida en su lista el parque de El Altillo, eso sí, antes de su remodelación, que considera totalmente inapropiada.
Con esto queda claro que el concepto de "maravilla" que barajamos es muy amplio y no se reduce exclusivamente a los monumentos. Las maravillas también pueden ser pequeñas cosas o grandes obras de arte. Por eso ha obtenido dos votos el cuadro de la virgen niña de Zurbarán, que se encuentra en la catedral y hay quien ha querido subrayar dentro de la iglesia de san Miguel lo que consideran que es la auténtica maravilla del templo y de la ciudad, que es el retablo de Martínez Montañés.
Y no podía faltar la arquitectura bodeguera, apareciendo en la primera votación a la cabeza la gran bodega del Tío Pepe, firmada por Eduardo Torroja. También se ha mencionado Fisac, de Garvey, una gran desconocida pero con soluciones arquitectónicas brillantísimas. Y también hay quien no ha podido resistirse a valorar laarquitectura bodeguera en su conjunto o juntar los complejos bodegueros de Domecq y González Byass.
En cualquier caso el resultado final nos da como la gran maravilla de Jerez La Cartuja, como era de esperar, que ha sido mencionada seis veces. La Cartuja está considerado como uno de los edificios de mayor valor artístico de la provincia de Cádiz. El edificio se levantó en la segunda mitad del siglo XV por iniciativa del caballero D. Álvaro Obertos de Valeto. Destacan del conjunto, su pórtico grecorromano, la capilla de Santa María de la Defensión, el claustro, que es de estilo gótico, y también el patio de los Arrayanes. En su iglesia sobresalen los cuadros de Roelas que decoran el altar mayor.
Seis veces también se menciona el Cabildo Viejo y San Miguel, pero en ambos casos se hace desde diferentes ópticas, bien sea resaltando el conjunto de la plaza o el Cabildo propiamente dicho en el primer caso; o, como ya hemos mencionado, centrándose en el retablo.
El Cabildo Viejo fue vonstruido en el último tercio del siglo XVI por Andrés de Ribera, Diego Martín de Oliva y Bartolomé Sanchez, y ha llegado hasta nosotros prácticamente sin alteraciones y constituye una de las mejores muestras del Renacimiento Local. Estructurado en tres volúmenes se compone de un pórtico de gusto italiano y dos salas, de las que sólo la primera o antesala capitular es utilizada para exponer pequeñas colecciones de forma muy esporádica. Su rica decoración iconográfica se concentra en la fachada.
El templo de San Miguel fue levantado en estilo gótico isabelino, conserva bellas portadas de este estilo y otras de construcción barroca.
La presencia de la obra de Eduardo Torroja con la gran bodega del Tío Pepe también ha quedado muy bien situada.Su estilo es modernista y es un canto al material constructivo por excelencia del siglo XX: el hormigón. La utilización de este material permite que sea una bodega de tres plantas, la única en el Marco de Jerez.
Fuente:
Diario de Jerez