El futbolista del Sevilla, Antonio Puerta, falleció como consecuencia de las paradas cardiacas que sufrió el pasado sábado durante el encuentro entre su equipo y el Getafe. El jugador fue trasladado de urgencia al hospital Virgen del Rocío de la capital hispalense y ha permanecido en la UCI desde entonces.
El último parte médico, ofrecido a las 13.00 horas del martes, ya apuntaba el fatal desenlace: "La evolución clínica del paciente es desfavorable por la progresión de los signos de sufrimiento cerebral postanóxico, y por la disfunción multiorgánica causada por la parada cardiaca prolongada que motivó su ingreso".
El jugador, de 22 años, se desmayó durante la primera parte del partido. Sus compañeros Palop y Drago y los servicios médicos le asistieron en el campo. El jugador se recuperó y abandonó el terreno de juego por su propio pie. Posteriormente sufrió varias paradas cardiorrespiratorias y fue trasladado de urgencias al hospital e ingresado en la UCI.
Desde el primer momento, se supo que la situación del jugador era de extrema gravedad y sólo la presencia de un desfibrilador en el Sánchez Pizjuán pudo mantenerle con vida. El hospital sevillano ha recibido desde el sábado el goteo incesante de futbolistas de Primera División. Desde los jugadores del Betis, a sus ex compañeros Reyes y Sergio Ramos, los amigos de Puerta han acompañado a la familia en las últimas horas del futbolista.
La UEFA aplaza el AEK-Sevilla al lunes
Las noticias sobre el empeoramiento de Puerta sobrecogieron a la expedición del Sevilla, que se encuentra en Atenas, donde tenía que disputar el partido de vuelta de clasificación para la Liga de Campeones frente al AEK, que ha sido aplazado al lunes, a petición del equipo español. Para esa fecha estaba previsto la disputa del Osasuna-Sevilla, correspondiente a la segunda jornada de Liga, que a su vez ha sido pospuesto.
El Sevilla, que tiene previsto regresar hoy mismo a España, informó además de que el equipo sí jugará el próximo viernes el partido de la Supercopa europea, en el estadio Luis II de Mónaco ante el Milan.
Fuente: ElMundo.es