La XVIII Semana Diocesana de Teología reflejó ayer en el terreno de la concepción filosófica del hombre su compromiso con el tema genérico de esta edición, basada en las relaciones entre la ciencia y la fe. El profesor Emiliano Fernández Rueda ofreció la segunda conferencia tras presentación de José Manuel Sánchez-Romero, director del Instituto Superior de Ciencias Religiosas. Defendió el Racionalismo filosófico, consistente, a juicio del ponente, «en ver la realidad dividida en tres grandes sectores, uno ocupado por los seres materiales inertes, otro por los seres materiales vivos y otro por los ideales y espirituales». En este último encuadró los principios de las ciencias, la moral, la religión o la estética.
Pero partió del recordatorio de que desde hace unos doscientos años, desde la Ilustración Francesa para acá, se ha dado en pensar que esta tercera región se está desmoronando, «si es que no se ha derrumbado ya del todo», enfatizó. El conferenciante señaló que de ello suele acusarse a las ciencias positivas, como si éstas tuvieran suficiente vigor como para abarcar el terreno de la moral, la estética, la religión o la filosofía.
En el lado social humano es donde, según explicó este segundo interviniente en la Semana de Teología, se ha producido la crisis actual que acusa en el concepto de hombre. Añadió que se ha debido a que, «por un exceso de convencionalismo, o artificialismo, muchos han llegado a creer que las instituciones sociales más importantes para el sostenimiento de la vida humana, instituciones como la familia, el Derecho, el Estado, la religión o la moral, son resultado de meros acuerdos o contratos entre individuos, que lo mismo que se hacen se pueden deshacer por la simple voluntad de las partes contratantes». Remarcó Fernández Rueda la soledad en que quedan los individuos, ante sí mismos, «de la mano de esta crisis y obligados a echar mano de sus propias reservas para hallar alguna referencia.
Fuente:
La Voz Digital