La conferencia del escritor versó sobre 'La batalla de las ideas en el siglo XXI' Cerró así la XVIII Semana de la Teología
El escritor Juan Manuel de Prada pidió ayer a la Iglesia la adaptación de su lenguaje a la causa de la mejor encarnación de la fe de Cristo en el mundo actual. Lo estableció como una de las estrategias más necesarias con las que concurrir en 'La batalla de las ideas' que la sociedad del siglo XXI le propone. Y es que ése fue el título de su intervención de clausura de la XVIII Semana de Teología ante unas 400 personas, ayer en una cita vespertina que estuvo presentada por el director de LA VOZ en Jerez, Javier Benítez.
Para el conocido hombre de las letras y católico que evidencia esta condición en su pensamiento expreso en sus cotidianas columnas de opinión, «no es renunciar a lo que nos es propio sino que significa asumir lo que es ser cristiano», porque, como parafraseó a Benedicto XVI, «el Cristianismo no es una doctrina o una filosofía, sino un acontecimiento encarnado en la Historia, y así ha de seguir siendo».
Recordó Juan Manuel de Prada en su intervención que la Iglesia ya fue adaptándose, «con inteligencia, iluminada por el Espíritu y sabiendo transformar el contexto cultural del momento hasta hacer de ello algo radicalmente nuevo». Por ello instó a hacer como se hacía entonces: «Infiltrarse en la sociedad y, desde dentro, orgánicamente actuar». Ésa, dijo, debe seguir siendo la actitud hoy en día porque «el combate frontal puede ser peligroso».
El conferenciante señaló asimismo que, con todo, estamos ente una situación de especial ausencia de valores que, pese a una primera percepción, calificó de espejismo porque señaló la existencia de lo que denominó "una nostalgia de aquellos valores que parecen desaparecidos». En ellos situó la esperanza de proximidad de la Iglesia al mundo, pero «con estrategias y no suicidios».
Resumió, con esa especial capacidad de la que dispone Juan Manuel de Prada de hacer gráfica una reflexión por medio de la metáfora, diciendo que ya no podemos hacerlo a través de las catedrales, como en la Edad Media y su «la fe ha perdido visibilidad y tiene que encarnarse en el mundo de hoy» lo cierto es que «una forma es hacerlo a través de los medios».
Fuente:
La Voz Digital