Con gran satisfacción, los hermanos de la Vera Cruz de Jerez organizaron ayer la Peregrinación de las hermandades y cofradías de la Vera Cruz en su vigésimo cuarta edición. De todas partes de España llegaron cofrades para participar en esta jornada, que comenzó a las nueve de la mañana con la entrega de credenciales en la casa de hermandad de la Vera Cruz.
Los primeros momentos de emoción de la jornada llegaron con el traslado de la Cruz de Cristo, así como del Santísimo Cristo de la Esperanza a la Santa Iglesia Catedral. Allí les recibió el prelado de la ciudad, Juan del Río Martín, quien en su homilía les instó a continuar con «ese espíritu de fraternidad y a seguir a la verdadera cruz de Cristo».
«Los cofrades están muy satisfechos del trabajo realizado, les ha gustado la ciudad y han disfrutado de la visita». Con estas palabras, José Ángel Díaz Neupaver, hermano mayor de la cofradía de la Vera Cruz, definió el estado de ánimo de los peregrinos en la casa de hermandad. A la llegada de la Catedral, las cofradías y hermandades hicieron una ofrenda floral a Nuestra Señora de las Lágrimas, que lucía radiante con manto y saya de salida en el besamanos extraordinario que se preparó.
Las bodegas de Williams & Humbert fue el escenario elegido para almorzar y clausurar la peregrinación, y el restaurante Venta Antonio fue el encargado de servirlo, con fideos con langostinos y almejas y carne de ternera a la jardinera. Una vez clausurado el acto, los cofrades de la Vera Cruz se dirigieron a la Santa Iglesia Catedral para iniciar la procesión de regreso del Santísimo Cristo de la Esperanza a su templo. El traslado se realizó en andas, ya que la Delegación Diocesana no consideró oportuno conceder la salida con paso de salida y banda, como la hermandad tenía prevista, y muchos peregrinos quisieron acompañar a la hermandad de regreso a San Juan.
Fuente: La Voz Digital