Medio millar de catequistas acudieron ayer a la cita de comienzo de un nuevo curso, la Asamblea Diocesana de Catequistas que cumple ya su décimo octava edición, “una gran solera, como nuestros vinos” como ha dicho complacido monseñor Juan del Río, el obispo diocesano, quien ha presidido la sesión y ha dirigido, tras la puesta en marcha del encuentro por medio de la oración comunitaria, palabras de aliento para los responsables y agentes pastorales de esta labor que se efectúa en el marco de las diferentes parroquias de toda Asidonia-Jerez.
Familia y catequesis es el tema propuesto este año desde la visión de que es preciso fortalecer ésta célula de la vida y la convivencia humana como primera transmisora de la fe. Implicarla cada vez más en este proceso catequético es el objetivo. Del Río ha introducido el encuentro, prolongado durante cuatro horas y celebrado en el salón de actos del colegio La Salle-Buen Pastor, señalando que “no se comprende el misterio de la familia cristiana si no hay referencia a aquella primera familia, que sufrió las dificultades y la contrariedad como cualquier familias cristiana”.
Posteriormente ha tomado la palabra, para ofrecer la ponencia central de la Asamblea, el director del Secretariado de Pastoral de la Conferencia Episcopal Española, Sebastián Taltavull, quien habló de la familia como oportunidad pastoral, de la necesidad de que la acogida en las comunidades catequéticas y parroquiales en general tenga un signo que prodigue más el ambiente de familia, de la transmisión de la fe de la Iglesia desde la consideración del valor de la Tradición, de la familia como Iglesia doméstica, de las sombras y luces que marcan la ruptura de esta transmisión.
Taltavull insistió en que el reto de la educación de la fe en la familia parte del testimonio del amor, del modelo de transmisión que supone Jesús como Buen Pastor y de la apuesta de acercarse a Dios por el encuentro personal con Jesucristo. Concluyó en la necesidad de mantener las convicciones sobre la identidad y misión de la familia, de una acción urgente en el despertar religioso, de la iniciación cristiana y la catequesis familiar y expuso una propuesta de trabajo común entre parroquia y familia. La celebración de la Eucaristía puso el colofón a esta XVIII Asamblea Diocesana de Catequistas.
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Información de Jerez